5 de abril de 2011

Yo, feliz

no escribo y le echo la culpa al no–desamor,

¿será que hay que elegir entre
ser feliz y no escribir más que notas de “Fui a...vuelvo a las...“,
o vivir en tristezas y llegar al podio de la poesía?

alfonsina,
alejandra,
plath,
todas melancólicas, todas en finales trágicos.

Rimbaud dijo “yo es otro“,
Dylan dice I'm not there,

yo me pregunto quién-
qué-
quiero ser.

6 comentarios:

Rosaura dijo...

Éste, es el mejor texto del condado, pibita. Porque me identifica y porque plasmaste mi (y seguramente tu) nula inspiración porque no hay desamor en mi vida -aunque en mi caso no hay ni amor jaja- en dos líneas.

Genia!!
Abrazo ;)

Caro dijo...

tampoco dije que lo haya en mi vida, jajaja, pero sí, a veces los textos son como las canciones, y adquieren real sentido sólo cuando aparecen en el momento justo...

Rosaura dijo...

Mmm, si te referís al desamor, eso del momento justo es mazoquista señorita Rosales! Jajaja, espero con ansias nuestra coincidencia de horarios para profundizar estas cuestiones :P

besote!

Letras y Arte dijo...

Pasè por aquì a saludarte, Caro...
A chusmear si habìa algo nuevo
Besos y buen finde!!
Gra

Laura dijo...

Buenísimo :)

Y parece ser la puta verdad.

Creo que nunca le di tanto al blog como en el último tiempo

Grisaceo dijo...

the answer is blowing in the wind...
jaj
saludos muy bueno!