13 de agosto de 2012

leernos

Hay algo en compartir lo escrito, aunque hay más en compartir lo sentido. Digo que hay algo en compartir, algo de comunión, de entendimiento, una sensación de intimidad única, irrepetible, inexplicable; como compartir un verano de pies en el río, como compartir una lucha, una marcha, un grito, la muerte de un artista querido, una clase reveladora, un proyecto artístico. Hay algo, hay más, cuando lo compartido es virtual, pero intenso, cuando es desconocido pero profundo, hay algo no ilustrable más que con miradas, pero que prescinde de ellas.

Cuanto más anonimato pierdo en estos espacios, más me veo en la necesidad de transformarlos en algo delineado, no por urgencia de límites o estructuras, sino por la pulsión de materializar deseos y placeres.

Cada vez que pierdo el anonimato en estos espacios corro, migro, casi que huyo a otros soportes que me den esa invisibilidad que tanto busco por momentos. Pero siempre vuelvo. Siempre una puerta abierta. Lo permanente no es lo mío, ni lo perfecto, ni lo completo.
Prefiero lo bello.
Lo wabi sabi



1 comentario:

Hernán Dardes dijo...

ufff no sabés lo que me identifico con es esto. (Acña podría contar un par de historias y volver a Myspace, pero no viene al caso. Me identifico y punto)