18 de febrero de 2012

y ver así la flor nacer

Antes de decidir que eso de festejar los quince no iba conmigo, decía que esa noche iba a entrar con Quedándote o yéndote, un vestidito batik y los pies descalzos.
La fiesta no fue, aunque los pies descalzos sí y las caminatas en los bosques junto a su música acompañaron todos mis viajes, los reales y los otros.

Este verano me llené de verde. Y me acordé de Charly y aquella frase que desde un principio me conmovió: “si fuera un árbol, sería un Spinetta“.
Yo ya lo soy.

1 comentario:

Hernán Dardes dijo...

Puede que sea injusto con tus tías (en caso que las tengas), pero esa entrada las hubiese descolocado bastante. Brindo con Jugo de Lucuma por esos 15 que no fueron.